PEBdE, Número VEINTIDÓS, febrero 1995
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La cita, JULIO RAMON RIBEYRO «Dichos de Luder» ATENCION Santiago Risso (Lima, 1967) REINO DE LA VIDA VIAJE POR EL MUNDO Y LA VOZ José Luis Mejía (Lima, 1969) CAUTIVA (fragmento) -Nada, absolutamente nada compensa el sacrificio de la vida de un adolescente -dice Luder-. Por eso aborrezco a esos profetas endemoniados que conducen a toda una generación de jóvenes al martirio. Para ellos, sólo para ellos, habría que rescatar los castigos crueles que inventaron los antiguos: ahorcarlos con sus propias barbas y entregar sus restos a la voracidad de los cuervos. JULIO RAMON RIBEYRO Muchos se preguntan ¿qué es POETAS EN BUSCA DE EDITOR?, ¿qué pretende?; nosotros contestamos. Somos, valga la redundancia, poetas. O queremos serlo. Buscamos difundir la poesía, darle un campo, un lugar donde pueda estar sin ser molestada por los mercenarios. No tenemos forma alguna de organización. No somos sectarios. Recibimos y hemos publicado en nuestras hojas todo tipo de poesía. Tenemos la intención de dar a conocer a jóvenes creadores, de darles el espacio que muchos no tuvimos a su edad, la oportunidad de mostrarse al público y exponerse a su aplauso o a su indiferencia. Cobijamos, también, a los olvidados, a los que pasaron por el mundo y nos dejaron composiciones maravillosas que la dejadez y la desidia han ido archivando. Tenemos, en fin, las puertas abiertas para todos, grandes y pequeños, renombrados y desconocidos, es cuestión de paciencia, nuestras páginas son pocas pero nuestra locura es grande y suficiente. Ya son veintidós lunas en el frente, no importa que nos digan que el esfuerzo no sirve para nada, los derrotistas andan al acecho pero vamos a salir de la emboscada. SANTIAGO RISSO (Lima, 1967) Director del Centro Cultural «MAMMALIA». Colabora con el Suplemento Dominical del Diario «El Comercio». Estudió Ciencias de la Comunicación, ha publicado «Minipoemas-Poemas Telegramas de Amor» (1987) y «Formas de 23» (1994). Actualmente se encuentra en prensa su libro «Rey del Charco». «Reino de la Vida y Otro Poema» que presentamos a continuación es un adelanto de su próximo libro.
REINO DE LA VIDA «Cuando veas una forma delicada atrápala y si es posible abrázala...» AUDEN Una rosa creció sobre el tallo espino altiva, inalcanzable ... y se hizo rosa, pese a la agreste naturaleza de la tierra La sangre emanó de pronto muy roja, muy roja más roja: era la flor que se desfloraba, y un ser humano que quebraba sus dudas cual alas transparentes de mariposa Las calles eran vías de vuelo planeadores azules solían avisorarse en el horizonte prohibido y la luna alargada como una planta musácea excitaba a la mariposa que creía ser abeja y libar, libar constantemente libre Maestro estoy posando sobre la cuerda entre el cielo y el infierno y el abismo es tan profundo que si caigo y grito tu nombre no me escucharás La rosa se viste de rosa y rosa se queda ... y rosa se queda No sé si lloro por el dolor o por el gozo pero lloro y lloro, las espinas pincharon mi placer y en caída libre soltaron mis alas dejé de ser mariposa otra vez soy oruga y de repente más tarde clepsidra Maestro ya caí en la peste y no quise y sí quise, confirmarme ahora si el dolor es eterno o si tengo una sola esperanza y un par de alas nuevas De carnoso bodegón a desolador autorretrato el cuadro de mi vida transcurrió y nadie me preguntó si buscaba amor o si el placer era el templo de mi pasión suicida No me lamento, danzaré el baile del instante ... y no dejaré de ser una rosa posada en el pétalo de una mariposa una mariposa volando en las alas de una rosa Voy llegando allí: el fin El cielo es sombrío y amenazante. Se eleva un lúgubre hongo atómico las nubes se van disipando. Una silueta imprecisa aparece sobre las nubes. Esta silueta se aproxima. Puedo reconocer al Maestro, con la mano derecha levantada, inmóvil, se dirige hacia mí, diciéndome: «Respira respira respira y verás como vuelve la esperanza y dejará de ser esperanza en el reino de la vida. La mariposa y la rosa han dejado de ser para ser tú» VIAJE POR EL MUNDO Y LA VOZ Para Gigio por ser primero segundo y tercero en escuchar la voz I Paulatinamente mi paladar enceguece se acoraza como la madriguera de la liebre y no soy libre y no me libro de escuchar lo que por mí O se dice el suspiro es abrir la puerta entregar la llave secreta que es maestra como el sueño de El el maestro Dios interrupción dos soles por dos cafés y la distancia un restaurant restaura mi cuerpo y pelos uñas sangre lágrimas sentimientos dolidos El dolor es mi fuente suelo agotar las distancias de los ríos encañonar mi voz a la última marejada la bofetada como bufón la luz bajo el sol la sombra del paladar boca cerrada desparpajo natura eximia fluidez febril el poeta una antorcha acerada contemplar la duda como romántica canción balada absurda de Dios del Sol miradas que callan el arte final del peldaño postrero muletas muletitas danzan al compás de la paz y la esperanza seriedad acontecer virtuosismo conveniencia curiosidad tormenta soy sólo un ser que palpita y que incendia el fuego en cada escape a su Yo a la industria del alma fluir la voz otra vez interrupción hartazgo cobrar los cafés el sol visita otras galaxias la tierra se viste de café y a mí llega la noche que ya no es ahora es luz del ártico costumbre lumbre de la natura abrigo de la sangre que está abajo de los vellos abajo de la piel abajo de los poros abajo de los huesos en las venas dentro la voz es sangre la luna azul fulgor brillo exagerado piedra lacerada cae resbala como un verso atrapado en un escupitajo que tiene de por sí sangre y venas y huesos y piel y pelos y también lágrimas llantos gritos silencio nuevas interrupciones Otra oportunidad canción que no entona en el tono viceral paulatina oportunidad la Vida vida entre comillas entre comidas sosas la mejor sazón es el alma de quien cocine restaurant es el alma en cada pie y suela zapato tacón vagón ir y venir un dos un dos estoy yo ¿estoy Yo? Llega la Primavera las flores no pueden florecer el ser engendrado en el abismo el bonsai (en si mismo) gobierna el acantilado serenidad para subir vergüenza al bajar la única escalera es el empino me empeño en conocer como un haikú y practicar tres líneas tres peldaños tres salidas tal vez estas: «Viento viento viento» Parece que la vida es así el momento del ente no es el momento ya pasó como pasa el verso transcurre la vida el bonsai el haikú lo demás el Tao Lao Tsé no disputaré las enseñanzas de El pero Maestro permítame añorar la dicha y esto no significa ganar el concurso el curso de la vida la sinfonía más eterna la hicieron las notas más simples los bemoles los Sol los Re los Mi y qué se yo sólo a mí me pasa y por lo tanto a Tí que lees esto con tus ojos en esto como si esto fuera el reflejo de tus ojos muy largo el verso anterior disgregaré la palabra el niño que deja en la calle a su madre y se va a correr tras la pelota el mundo no es un juego todos juegan al mundo el mundo y se disputan sangre venas huesos piel (también poros) vellos o pelos o cabello o cabezas rapadas y qué se que sólo se ante un juego donde yo pierdo y tiran de mis huesos (y todo lo que está en la superficie o adentro) ¡Hasta cuándo interrupción! Versos dardos sin dirección intuición que resbala cual amanecer canto quebrado por el gallo (y mala voz) agita sus alas se sacude alista a volar y cae y la carcajada es la luna boreal el paraíso donde la noche es eterna y el sufrimiento y el odio y el dolor y el Tao se fue al tacho tachuelas por debajo de mis dedos sorpresa tengo garfios y soy un demonio azul que no se deja ver en la noche y como la noche es todo soy incoloro soy invisible transparente invencible Fijo mis garras en el odio y de ahí nazco más odiado más odiante más temido hasta un verso tiembla y no es el frío Todo despojo es la voz del grito el augurio de la solaz desolación un verso que hiere yace siendo ser humano ente intermitente energía nucleante porque es sangre venas huesos piel interior piel alzada como un lomo de libro antiguo otra y enésima interrupción ya no sé a dónde voy por dónde voy ni el lenguaje ni mi voz ni vine ni sé qué pasó Sueño terrible engendro genes hervidos hongos bañados en Mar con toda su inmensidad con todo su mar la voz quiero repetir y re-comenzar este poema indomable ¿Así puede ser? Domador de distancias y ansias y espejos y logros y juegos mi ser rebota como la tierra (Hay otros demonios) yo no soy Gabriel ni Lucifer ni me alejé volando del verso la vida (y todo ello incluso la muerte si hay? si no hay) Es un café mejor dos yo pago y me pagan dos soles como símbolos del Tao Yin Yang blanco negro equilibrio Llegar en el mejor momento con el saco puesto (y no sacarlo) y camisa (fuerza) y corbata (soga) y pelos y piel y huesos y venas y sangre otra vez ¿Soy por eso demonio? Rojo en el aire azul de la noche. II La palabra quebróse como un acantilado donde la forma se hizo vertical y la historia es una manzana carcomida sangrienta cual sangre que emana como gota ininterrumpida al vacío la soledad no es más testigo que el quiebre de la palabra la mariposa incolora que deshace sus alas a la luz la esperanza es tan verde como el prado de tu mirada me haces fiel, me haces infiel haces que yo sea fiel/infiel a tí enamorado de la palabra como un mudo alucinado que rompe muros y que paraliza su labor al término del último ladrillo aquietado, sólido como la pared imperceptible al aleteo de la mariposa transparente Así eres tú como yo entre la distancia de la palabra frente al silencio un ente alucinado navegando en la orilla, en la permutación de la sonrisa frente a la cara inmóvil como la sombra que queda a oscuras y ya no es sombra «la mariposa incolora/que quiebra sus alas a la luz» «la mariposa carcomida/ como los dientes de tu silencio» y ya no es más sombra y te digo que ya no es más sombra fuiste tú la cascada de luz que brotó invadiendo la raíz de la pupila y fuiste tú la cascada que vació mi mirada y fuiste la que conflagró en el vacío la mariposa incolora la soledad extrema el silencio de mi voz el desafeitar de mi mirada Ahora arrastro mi verticalidad hasta el acantilado y ante el extravío -producto del tedio- me quedé sin voz y allí nomás ahorita nomás enamorado de la palabra quédome mudo cegado por la incoloración de tu mirada sin sombra sin el brillo del iris sin un rezago de luz que me pueda vislumbrar la luz como la imaginamos en el paraíso alucinante de la palabra quieta a la contemplación. III Solamente hay silencio ... y sangre ... y poeta quieto enceguecido en la voz de la palabra y poesía nada más. FIN DE "REINO DE LA VIDA Y OTRO POEMA" José Luis Mejía (Lima, 1969) CAUTIVA (fragmento) II Hay una joven princesa en el Alahambra cautiva es hija de un gran Rey moro y una cristiana suicida. Era su madre tan noble que debió ser elegida por reina de los cristianos si no llegara ese día en que diez mil bereberes irrumpieron en la villa donde estaba la doncella haciendo rosas de arcilla. Era joven era hermosa era buena y tan sencilla que todos la deseaban y nadie la merecía. Hacía rosas de barro y a los príncipes decía que ella daría su alma su cuerpo y sus energías al varón que se atreviera a tocar de las espinas de las rosas que moldea que son de barro y ortiga. Entran los moros al pueblo y la princesa peligra sus soldados la defienden con espadas decididas y la batalla es sangrienta y la lucha es tan reñida que es difícil de saberse quién ganará esta partida. Los cristianos caballeros y los moros de valía se enfrentan en lucha aparte por el honor que los guía. Si las guerras entre humanos para los dioses son dignas las batallas entre nobles son epopeyas divinas son relámpagos de gloria que a los hombres eterniza son instantes de la historia en que los dioses se fijan en los hombres y recuerdan que ellos les dieron la vida. Al fin se aplaca el combate y la balanza se inclina al bando de los infieles cuya proeza es tan limpia que no hay reclamo que hacerles que la victoria obtenida es victoria de las grandes sin bajezas conseguida. Está sola la princesa con su rosa sostenida el rey moro se le acerca la mira firme -la mira- y le dice: «Mi cristiana son mías todas tus villas tus castillos tus palacios y tus tierras más queridas tan sólo falta señora tomarte y que seas mía.» «Eres valiente rey moro -la princesa le replica- pero si quieres tomarme por completo y sin mentiras falta que pases la prueba final de tu valentía.» «A quién tengo que vencer quién va a ser el que me mida a quién hay que darle muerte cuál es la prueba temida...» «Tú vas a ser el que sepa la verdad de tu medida tú vas a ser tu rival tú medirás tu osadía. Esta rosa que te entrego en sus espinas tan finas puede tener el veneno que signifique tu ruina es de arcilla y nunca nadie se quiso a hacer una herida por temor a que la muerte tenga con ella una intriga un pacto para llevarse a la persona atrevida que se clave con las púas de esta rosa maldecida...» «Soy amigo de la muerte -dijo el Rey con ironía- y si el precio de tenerte es el riesgo que me indicas venga la rosa y la suerte ha de ser la que decida...» El moro tocó la rosa que se turbó estremecida pues de rosa hecha de barro en rosa fue convertida con vida propia y radiante rosa roja construída con el lodo y con la sangre de dos almas perseguidas. «Eres tú a quien yo buscaba eres moro a quien quería me voy a vivir contigo aunque sé que esta alegría con dolor la pagaremos sin que nadie nos redima. Nuestros dioses que entre guerras siempre peleando vivían se unirán para vencernos para mostrarnos sus iras. Ya nada puede salvarnos nuestro amor dará una hija que pagará por nosotros este amor que nos cobija nosotros seremos muertos por el puñal homicida de algún traidor que pretenda arrebatarnos la dicha. Nuestra hija prisionera -mora cristiana cautiva- sólo será liberada -y sabrá de la alegría- por el hombre que convierta las penas en poesías si no sucumbe a los males si no pierde la armonía salvará a nuestra princesa y a nuestras almas malditas...» |